Acabado y mantenimiento de la madera

Acabado y mantenimiento de la madera

Cualquier producto de madera puede durar para siempre si es mantenido correctamente. La tecnología actual de acabados y protección de la madera se encuentra en condiciones de asegurar una larga vida a sus cerramientos, con un mínimo mantenimiento por su parte. Son dos los factores determinantes que influyen en la calidad y durabilidad de un acabado de madera:

  1. Características indelebles de la superficie de la madera, que quedan definidas en la elección, fabricación y repaso de la misma. En TORINCO se realiza un control exhaustivo de todos los procesos de fabricación, siendo esto fruto de la experiencia obtenida a lo largo de décadas de trabajo de la madera y el asesoramiento técnico de nuestros proveedores de acabado y maquinaria.
  2. Utilización de productos específicos de alta calidad para el acabado de cerramientos de madera. En TORINCO usamos productos Sikkens (AkzoNobel Coating, SA), fabricante reconocidos mundialmente por ser líder en este tipo de acabados al agua. Ellos son, en colaboración con TORINCO, los encargados de asesorar a la hora de ajustar todos los procesos (calibración de lijado, humedad en el flow coating, metodologías de trabajos, almacenaje, tiempos de secado, etc.) a las condiciones idóneas de aplicación de su producto.

Los factores anteriores son fundamentales para obtener un producto de primera calidad y alta durabilidad, ya que permiten un perfecto estado de uso y apariencia, incluso en las peores condiciones, durante un mínimo de 2 años sin mantenimiento alguno.
El mantenimiento de la carpintería está en función de la orientación, de la ubicación y de la solución arquitectónica de la misma. La superficie del acabado de la carpintería debe ser mantenida periódicamente, dado que el desgaste es atribuible a la capa de protección, nunca a la madera. Esto hace que una carpintería de madera sea fácilmente recuperable hasta en las peores condiciones de vida del cerramiento. Estudios de desgaste demuestran que la pérdida anual de micraje mínimo en un acabado es de 8 micras por año. Esto es atribuible a cualquier acabado (sea de madera con pro- duetos al agua o con de base de poliuretano en aluminio, acero o pvc). Por tanto, la renovación es un hecho intrínseco al desgaste normal de todo elemento frente a los agentes atmosféricos externos.

1. PROCESOS DE MANTENIMIENTO

1.1. LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO BÁSICO

Limpiar 1 ó 2 veces al año (primavera/otoño) tanto el marco como la hoja de la ventana con un trapo seco impregnado con una mezcla del producto y agua (90% producto, 10% máximo de agua). Es importante usar sólo agentes limpiado- res neutros, ya que los productos de limpieza que contienen disolventes o partículas abrasivas dañan la película de barniz. Recomendamos la utilización de “Sikkens Special Cleaner“.

Una vez seca la ventana procedemos a aplicar con una esponja una pequeña cantidad del producto de mantenimiento “Sikkens Maintenance Protector“. El producto seca y es absorbido en aproximadamente 15/20 minutos. Es importante no aplicarlo con luz directa del sol o sobre superficies calientes. Ambos productos pueden ser sustituidos por otros de similares características para el tratamiento de la madera.

1.2. MANTENIMIENTO A LARGO PLAZO

Toda ventana necesita mantenimiento especial a largo plazo. Esta reparación es fundamental para garantizar las máximas prestaciones de la ventana. Dependiendo de la orientación, de la localización geográfica y de estar o no en la cara exterior, se debe repasar la ventana con mayor o menor frecuencia. Dicho repaso estará siempre sobre una horquilla de 3-4 años en el caso de orientaciones sur-suroeste (mucha luz solar) o localizaciones norte (mucha humedad) y 6 o más años si las ventanas tienen una orientación y localización en las que el sol y la humedad no son factores agresores significativos.

Las nuevas formulaciones y procesos empleados por TORINCO permiten llegar incluso hasta los 12 años. La inspección visual es la determinante principal del momento idóneo de la renovación. El proceso de aplicación es el siguiente:

  1. Se protege el cristal con cinta adhesivo.
  2. Se lija muy superficialmente la madera quitando los últimos restos de barniz deteriorados de la capa de acabado. Nunca debemos llegar a quitar la primera capa de fondo/tinte con características hidrófugas y fungicidas, es decir, no debemos llegar a ver la madera en bruto.
  3. Se aplica el producto específico de acabado de la carpintería, el cual está registrado tanto en composición como en color en los archivos de TORINCO. Esta información permanece a su entera disposición.

Las puertas de acceso, debido a su constante manipulación y uso diario, cuentan con un proceso extra que les confiere gran resistencia y protección frente al rayado.

27 marzo, 2019|